Autor
Gerencia Investigaciones Macroeconómicas
Actividad económica colombiana
21 jun 2025
Reforma laboral 2025: cómo cambia el juego para sectores y empleo
La Ley 2466 de 2025 redefine jornadas, recargos y contratos laborales. Los costos laborales subirían en promedio 7,6% y los márgenes se estrechan, con mayor presión sobre comercio, servicios y construcción. El reto: ajustar modelos de negocio sin destruir empleo formal.
El 25 de junio de 2025 se sancionó la Ley 2466, reforma laboral que actualiza el Código Sustantivo del Trabajo y normas como las Leyes 50 de 1990 y 789 de 2002. El objetivo declarado es mejorar la calidad del empleo y la protección de los trabajadores; el efecto inmediato para las empresas es un aumento relevante de los costos laborales y un entorno más exigente para la contratación formal.
Cambios clave en jornadas, recargos y contratos
La reforma introduce ajustes estructurales en la organización del trabajo:
Trabajo nocturno: el horario nocturno se amplía y empieza a las 7:00 p. m. (antes 9:00 p. m.).
Jornada máxima: se mantiene la reducción gradual a 42 horas semanales, pero ahora con mínimo 4 y máximo 9 horas diarias.
Horas extra: se fija un tope de 2 horas extra diarias, además del límite semanal de 12 horas.
Dominicales y festivos: el recargo pasa de 75% a 100% sobre la hora ordinaria, con una implementación gradual (80% en 2025, 90% en 2026 y 100% desde 2027).
En contratación, el contrato a término indefinido pasa a ser la regla por defecto cuando no se pacta expresamente otra modalidad. Se ajustan contratos a término fijo, obra o labor, trabajo doméstico y contrato de aprendizaje. Este último se reconoce como contrato laboral especial, con remuneración desde 75% del salario mínimo en la etapa lectiva y 100% en la práctica, y cobertura plena de seguridad social.
La ley incorpora además marcos específicos para trabajadores de plataformas digitales, deportistas, periodistas y otros regímenes especiales, elevando la formalización y la protección social.
Cuánto suben los costos y cómo se presionan los márgenes
El análisis sectorial estima que, solo por efecto de la reforma, los costos laborales se incrementarían en promedio 4,9% anual y no superarían el 9,8%. En un escenario más completo, que suma:
Reforma laboral, y
Un aumento del salario mínimo de 9,1% en 2026 (4 puntos por encima de la inflación),
los costos totales de los sectores se elevarían en promedio 7,6%, con un máximo de 8,9%.
Dado que muchas empresas tienen estructuras de costos estrechas, esta presión se traduce en una reducción promedio del margen EBITDA de 2,9 puntos porcentuales, con pérdidas que pueden alcanzar 4,1 puntos. Así, un negocio con un margen de 10% podría ver su rentabilidad caer a cerca de 7,1% si no logra compensar vía productividad, precios o eficiencia.
Los sectores más vulnerables son aquellos con:
Alta participación de la nómina en los costos (más de 60% en servicios temporales, aseo, consultoría y call centers).
Márgenes EBITDA ya bajos.
Operaciones intensivas en turnos nocturnos y dominicales.
Comercio y servicios profesionales destacan como los macrorubros con vulnerabilidad “alta” a la pérdida de margen.
Impacto potencial en el empleo formal
La elasticidad estimada entre costo laboral y empleo formal sugiere que por cada 1% de aumento en costos podría perderse 0,64% de empleos formales. Aplicando este parámetro a los incrementos por macrosector, el modelo arroja:
Pérdida potencial cercana a 422.300 empleos formales (‑4,93%).
Servicios profesionales concentrarían aproximadamente 36% de esos puestos.
Comercio aportaría cerca del 11% de la pérdida (más de 56.000 empleos).
Construcción representaría alrededor del 9% del total perdido, con una caída superior al 5% en su ocupación.
El agro registraría una reducción del orden de 5% en su empleo formal, con más de 21.000 puestos afectados.
En el escenario más adverso, la tasa de desempleo podría aumentar entre 0,6 y 1,2 puntos porcentuales: hasta 10,4% en 2025 y 11% en 2026 frente a las trayectorias base.
Riesgos y oportunidades para empresas y trabajadores
Los resultados ponen en evidencia que:
Sectores con márgenes frágiles y alta intensidad laboral tendrán mayor incentivo a ajustar plantillas, más que a absorber el choque de costos.
Comercio, servicios profesionales, comunicaciones, servicios públicos y manufactura concentran más de la mitad del empleo formal y son, a la vez, los más sensibles al incremento de costos.
Al mismo tiempo, la reforma trae efectos positivos para los trabajadores formales: mayores recargos nocturnos y dominicales, mejores condiciones para aprendices y nuevas protecciones en licencias, formalización parcial y esquemas de cotización para microempresas y trabajo doméstico. Esto puede fortalecer el ingreso disponible y apoyar el consumo de los hogares, principal motor de crecimiento en Colombia.
Conclusión
La reforma laboral de 2025 eleva la vara en protección y derechos, pero también exige ajustes finos en costos, modelos operativos y estrategias de formalización. Para los sectores más intensivos en mano de obra el reto será doble: sostener la rentabilidad y preservar el empleo.
Consulta el informe completo para profundizar en los cambios normativos y las implicaciones sectoriales de la Ley 2466.
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