Autor
Gerencia Investigaciones Macroeconómicas
Proyecciones Colombia
25 jun 2025
Colombia 2025: estabilización económica en medio de mayores tensiones fiscales
En 2025, Colombia enfrenta vientos cruzados: un entorno global incierto, desinflación más lenta y deterioro fiscal, pero con consumo, inversión y empleo mostrando resiliencia. La economía se estabiliza, aunque el desafío será sostener la confianza y la credibilidad macroeconómica.
La economía colombiana transita 2025 como un ciclista enfrentando viento cruzado: avanza, pero debe ajustar técnica y ritmo para no desviarse. El entorno internacional y la situación fiscal local generan presión, mientras la actividad interna sostiene el impulso. El resultado es un año de estabilización macroeconómica con desafíos significativos a la vista.
Un entorno global más incierto
El crecimiento mundial se proyecta en 2,5%, su nivel más débil desde la pandemia. Las tensiones arancelarias de Estados Unidos, la desaceleración del comercio global y los conflictos geopolíticos han elevado la volatilidad financiera. Esto limita la expansión de los socios comerciales de Colombia, que crecerán cerca de 1,7% en 2025.
El precio del petróleo se mantendría alrededor de USD70,9 por barril, influido por la combinación de mayor producción de la OPEP y riesgo geopolítico en Medio Oriente. Este nivel modera el ingreso externo del país y afecta la tasa de cambio.
Crecimiento económico: resiliencia en el sector privado
La economía crecerá 2,6% en 2025, impulsada por el dinamismo del sector privado. Sectores como comercio, transporte, alojamiento y comidas, entretenimiento y agropecuario continúan liderando la recuperación. La inversión fija avanzaría 3,5%, apoyada en proyectos territoriales y mejoras graduales en condiciones financieras.
El consumo privado mantiene una tendencia sólida, apalancado en la reducción de tasas, menor presión inflacionaria y fortaleza de las remesas. A pesar de la incertidumbre fiscal, la demanda interna sigue siendo el principal soporte del crecimiento.
Mercado laboral: empleo resistente
El mercado laboral sorprende con cifras históricamente favorables. La tasa de desempleo promedio para 2025 sería de 9,5%, apoyada en mayor ocupación y recuperación de sectores intensivos en mano de obra. El empleo público también aporta en el margen, aunque su capacidad de expansión se reducirá a partir de 2026 por las restricciones fiscales.
Inflación: desinflación más lenta de lo previsto
Aunque la inflación de 2024 mostró una fuerte corrección, en 2025 el proceso se estanca. El año cerraría en 5,1%, todavía por encima del rango meta. Los factores que frenan la convergencia son:
Servicios: elevada indexación y fuerte impacto del salario mínimo.
Alimentos: efectos climáticos y bases estadísticas exigentes.
Regulados: tarifas de servicios públicos aún altas.
Bienes: siguen siendo el rubro más controlado, por debajo de 3%.
La persistencia inflacionaria mantiene la cautela del Banco de la República.
Política monetaria: recortes graduales
La tasa de política monetaria terminaría cerca de 8,25%, aún en terreno contractivo. La autoridad monetaria avanza con prudencia ante tres riesgos centrales: inflación que no cede lo suficiente, volatilidad externa y deterioro fiscal. La convergencia hacia tasas neutrales será más lenta de lo previsto a comienzos de año.
Finanzas públicas: el punto más crítico
El déficit fiscal se ampliará a 7,1% del PIB en 2025, el nivel más alto desde la pandemia. La menor dinámica del recaudo, el rezago presupuestal y las inflexibilidades del gasto presionan la sostenibilidad fiscal. La deuda pública alcanzaría 63,3% del PIB, aumentando la probabilidad de una rebaja en la calificación soberana.
La activación de la cláusula de escape de la regla fiscal brinda un alivio temporal, pero debilita la señal de disciplina. Los próximos años requerirán reformas profundas para corregir el desbalance entre ingresos y gasto.
Tasa de cambio: depreciación moderada
A pesar de un arranque de año marcado por apreciación, el peso colombiano retomará una trayectoria de depreciación moderada por factores fiscales, expectativas de mayor riesgo país y una eventual revisión de la calificación soberana. El promedio anual se ubicaría en torno a COP4.237.
Conclusión
Colombia avanza en un 2025 de recuperación, pero con tensiones relevantes: desinflación lenta, déficit fiscal elevado y un entorno internacional adverso. La clave será sostener la estabilidad y fortalecer la confianza.
Consulta el informe completo para profundizar en las proyecciones y riesgos del año.
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