Comercio
12 ago 2025

Comercio minorista: fuerte impulso y presión en precios en 2025

Análisis Sectorial

Autor
Gerencia Investigaciones de Comercio y Consumo


El comercio minorista inicia 2025 con un dinamismo mayor al previsto, impulsado por precios más bajos y mayor demanda. Aunque las ventas reales avanzan, los comerciantes enfrentan presión en márgenes. El año cierra con perspectivas positivas para bienes durables, semidurables y categorías clave.


Comercio minorista en agosto de 2025: un repunte fuerte con costos apretando márgenes
El comercio minorista atraviesa un momento especialmente dinámico en 2025. Tras cerrar 2024 con el mayor crecimiento real para un cuarto trimestre en cinco años, el sector mantuvo un ritmo sólido durante los primeros meses del año. Entre enero y mayo, el comercio total creció 11% en términos reales, y 13,8% si se excluyen los combustibles. Este repunte supera las expectativas y revierte buena parte de las contracciones vividas en 2023 y 2024.
Este desempeño tiene un factor determinante: los comerciantes optaron por vender más aun con precios más bajos. El crecimiento real superó al nominal, lo que indica una reducción amplia de precios en la mayoría de categorías. Esta decisión permitió reactivar la demanda, pero también generó compresión de márgenes, ya que en muchos casos el precio de compra de la mercancía aumentó más que el precio de venta final. El sector avanza, pero no sin tensiones sobre la rentabilidad.
Aun así, las proyecciones para 2025 son más optimistas que las de meses anteriores. El crecimiento real esperado del comercio se ajusta al alza hasta 7,1%, impulsado principalmente por bienes durables y semidurables como vehículos, electrodomésticos y equipos de informática. Para 2026, se espera una expansión más moderada, coherente con un consumo que sigue fuerte, pero con tasas que convergen hacia niveles más sostenibles.

Precios bajos que impulsan el volumen, pero desgastan la rentabilidad
El comportamiento de precios ha sido clave en este repunte. Los comerciantes han asumido mayores costos de abastecimiento mientras contienen los precios al consumidor para no frenar la demanda. Esta estrategia ha funcionado para sostener el volumen de ventas, pero presiona los márgenes y obliga a ajustes en inventarios y costos operativos.
En este contexto, algunas categorías se destacan:

Alimentos: entre 2021 y 2023 fueron fuertemente afectados por la inflación y la presión sobre márgenes. A partir de 2024, la moderación de precios permitió una recuperación real que se consolida en 2025.
Vestuario y calzado: después de fuertes caídas desde finales de 2022, ambos segmentos retoman el crecimiento gracias a precios más estables, menores costos de importación y una base de comparación favorable.
Farmacéuticos: el sector vivió un ciclo contractivo, pero en 2025 muestra una recuperación más clara gracias a una inflación más estable y mayor demanda.


Electrodomésticos, muebles y tecnología: ciclos de recuperación diferenciados
El segmento de electrodomésticos y muebles vivió una montaña rusa durante los últimos años. Tras el desplome de 2020 y el repunte extraordinario de 2021, la inflación y los altos costos limitaron el crecimiento real desde 2022. En 2025, la categoría se recupera gracias a menores precios, reposición de inventarios y una mayor disposición de compra.
La tecnología, por su parte, muestra una recuperación más marcada en equipos de informática, impulsados por deflación previa y una demanda renovada. Los televisores, afectados por el menor dinamismo pospandemia, empezaron a repuntar a finales de 2024 y continúan creciendo en 2025 con variaciones reales superiores al 20%.

Vehículos y motocicletas: dos motores del comercio
El segmento automotor continúa siendo determinante. Las motocicletas se consolidan como alternativa eficiente ante la presión de combustibles y costos de movilidad. Los automóviles, por su parte, avanzan con fuerza gracias a menores tasas de interés, estabilidad de precios y una demanda contenida que se libera progresivamente. Para 2025 y 2026, se espera que ambos segmentos sigan aportando de manera importante al crecimiento del comercio minorista.

Un comercio que se reactiva tras un ciclo contractivo
Después de un ciclo prolongado de ventas reales en terreno negativo debido a altos precios, el comercio comenzó a recuperarse desde 2024, apoyado en una inflación más controlada. En 2025, esta recuperación se consolida gracias a precios más bajos, recomposición del consumo y mayor actividad en bienes durables y semidurables. Si los costos continúan moderándose, las perspectivas para 2026 son favorables, aunque con un crecimiento más gradual.

Consulta el informe completo de agosto para profundizar en precios, márgenes y el comportamiento del comercio minorista.


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